martes, 2 de junio de 2020

Conclusiones sobre María Martínez Sierra

Como ya he comentado en anteriores entradas, María fue una mujer de ideales firmes que luchó por la igualdad y libertad de las mujeres durante los primeros años del siglo XX. 
El hecho de refugiarse tras la firma de su marido la ha convertido en una autora desgraciadamente olvidada hasta hace unos pocos años. A pesar de que hoy hablamos sobre ella y conocemos el secreto tras la obra de su marido, se la reconoce con los apellidos de este en lugar de los suyos.  

En la revelación del secreto de la obra de María Lejárraga ha sido fundamental la correspondencia que mantuvo durante años con Gregorio Martínez Sierra, donde su marido le pedía de manera periódica continuaciones de sus obras a cambio de dinero. Hay cartas desde mediados de 1915, durante los primeros años de la Compañía Cómico-Dramática Gregorio Martínez Sierra, y hasta 1947, es decir, la muerte de Gregorio, que se han perdido. A pesar de ello, María conservó 144 cartas de su marido mientras que este parece que no quería dejar rastro de ellas, ya que no guardó ninguna. El conjunto de cartas abarca principalmente la etapa de exilio de la escritora, que, como he mencionado anteriormente, jamás regresó a España debido a que no apoyaba el régimen franquista. Aunque fue un secreto bien guardado durante su vida, muchos investigadores se preguntan si realmente María quiso que tras su muerte se conociera la verdad y fue este el motivo por el que guardó todas las cartas durante tantos años. 

En sus obras intentó convencer a las mujeres de España de la necesidad de la implantación de la ideología feminista en el país ya que no existía un movimiento feminista organizado como tal, algo que ya era vigente en otros países europeos y norteamericanos. Supo compatibilizar su participación en política con la literaria y continuó escribiendo literatura durante toda su vida.  

Ent_7: Conclusiones

En cada entrada se ha seguido el siguiente esquema: por un lado, abordar la intensa vida de Neville que, en muchas ocasiones, se traspasa a su obra, y, por otro lado, estudiar su calidad artística. De este modo, a partir de la introducción, he dado paso a los siguientes capítulos:
- el relato breve cuya actividad no cesa hasta el fin de sus días. Sobre este género, he analizado El perdón (1923) y Fin (1936).
- la novela en Neville con el estudio de Don Clorato de Potasa cuyas líneas descubren el alma aventura y libre del autor madrileño por Madrid, París y Nueva York.
- el cine tanto con la gran película La torre de los siete jorobados, conjunto maravilloso de fantasía, sainete y savoir faire, como con el primer gran documental sobre el flamenco Duende y misterio del flamenco que atesora unos registros bellísimos.
- el teatro con cuyas obras le llegó el éxito y la fama mezclando comedia elegante con rasgos profundamente humanos. La obra El baile (1952) permite extraer la sensibilidad de Neville en cuanto al amor, la libertad, la amistad y el paso del tiempo.
- la poesía como muestra que la mirada poética recorre su obra. En este género se sumerge cuando atesora una gran experiencia vital y vuelve a sentir la llamada del deseo. Además, he querido incluir algunos artículos como Turismo o García Lorca ya que Neville "que siempre llevaba un artículo en el bolsillo" ha sido un artista con ojos de búho que sabía hallar en su alrededor el disfrute, el frenesí y el placer.

En dedicación a Neville:

De buena cuna, inquieto y de buen porte,
Neville vivió con frenesí su pasaporte,
buen conocedor de París, Londres, New York,
de las costas soleadas y del mar argenteado

Entró en el mundo del cine por la puerta grande,
entre los artistas más vanguardistas, tuvo hueco,
incluso fama,
con el teatro puso los carteles en lo más alto,
y en el cine ya era también laureado

Las letras, las aventuras, los amores, 
las noches, los viajes, el arte tras él.
Se meció al lado franquista, sus motivos
expone, su ideología responde y su arte
sobrepone

Supo experimentar el placer y la fruición,
el tiempo marchito no amargó su obra,
teñida en sus venas con el hedonismo
y el humor inteligente y socarrón

Se acercó a la poesía, a la pintura,
siendo consagrado como bon vivant
y, sobre todo, como artista

Coincidencia será, que nació de inocente,
un veintiocho de diciembre, y murió
el día dedicado al libro, sin duda,
el mayor homenaje sería sumarlo,
a Cervantes, a Shakespeare o al Inca Garcilaso,
por esas fechas dicen que mueren,
estos altos empoderados, pero
si el polvo atrasado las yemas levantan,
si de cerca los ojos se desperezan,
descubrimos autores como a Neville
que vida y arte han legado

Esta pequeña e improvisada composición está dedicada al gran Edgar Neville. Desde la introducción, la intención ha sido construir un trabajo alrededor de su figura para poner el foco en un autor que irradia un humor atractivo a las mentes despiertas, una humanidad reflexiva y una perspectiva valiente, imaginativa y creadora. “La otra generación del 27” ha estado presente en este blog que aborda la literatura española entre 1936 y 1980. Neville ha estado presente y ha demostrado con sus obras que aún merece ser leído, visto y estudiado.  

Blog 3 Celaya: buscando su voz poética (1945-49)


Amparitxu 
Gabriel Celaya experimentó algunos años turbulentos a mediados de los años 40 tanto en su vida personal como en su carrera. Experimentó la muerte de su padre, una crisis en su matrimonio, una enfermedad mental que lo llevó a la cama y su libro "Tentativas" no fue bien recibido. Aunque, su pasión era escribir, había estado tratando de seguir los pasos de su padre como ingeniero industrial. 1946 fue un año crucial para Celaya, ya que conoció su musa, su amor y su compañera, Amparitxu Gastón.

En octubre de 1946 (el 8 de octubre, fecha importante para mí) conocí a Amparitxu Gastón. Nos entendimos enseguida; nos quisimos muy pronto; y esto fue para mí la resurrección. - Gabriel Celaya, Norte

Influencias como el epoca
La España de posguerra estuvo bajo la represión y la dictadura de Franco. Fue un momento terrible para los españoles, vivían con hambre y miedo. La división entre los ricos y los pobres se amplía, así como entre el franquismo y la oposición. Hubo muchos escritores en el exilio en el extranjero y en casa. Era el época del la poesía desarraiga y el tono de la obra en ese momento era  existencial. Uno de los poetas existenciales Vincente Aleixandre era un amigo cercano de Celaya. Dadas las influencias alrededor de Celaya durante este punto, vemos que el tono existencial toma forma en las obras de Celaya.

Sus obras, su voz poética de "yo" á "tu" y encontrar su voz y escritor Gabriel Celaya
Con el apoyo de Amparo, reunió una colección de poesía llamada Norte que incluía su poesía y poetas europeos y exiliados para llenar el vacío de la generación 27 que estaba en el exilio y para alzar la voz de los poetas. Esta fue la semilla de la poesía social. En esta etapa, Celaya estaba pasando por una transformación del estilo, la voz y los escritores. Había pegado su etapa de dudas, su etapa existencialista y listo para dejar atrás el pasado. Estaba listo para dejar atrás a Rafael Mugica y Juan de Leceta para convertirse en Gabriel Celaya.

«Gabriel Celaya, la nueva personificación del literato, derrocó de un solo golpe de audacia al ingeniero Múgica y al poeta Leceta, suplantó simultáneamente al ciudadano empadronado y al personaje anterior. Gabriel Celaya ya no va a ser sólo otro escritor, sino también otro hombre real» dirá Ángel González

También vemos su cambio gradual en sus obras a partir de su autorreflexión y duda de que "yo" hacia "tu" asuma una causa para el hombre común. Podemos comenzar en su intento para el propósito de Norte.

“Nada de lo que es humano debe quedar fuera de nuestra obra. En el poema debe haber barro, con perdón de los poetas poetísimos. Debe haber ideas, aunque otra cosa crean los poetas acéfalos. Debe haber calor animal. Y debe haber retórica, descripciones y argumentos, y hasta política. Un poema es una integración y no ese residuo que queda cuando en nombre de "lo puro", "lo externo" o "lo bello", se practica un sistema de exclusiones. La Poesía no es neutral. Ningún hombre puede ser hoy neutral. Y un poeta es por de pronto un hombre.” - Gabriel Celaya, Itinerario Poético. 1975.


Elegí dos poemas de Norte para mostrar cómo Celaya está evolucionando en voz, estilo y alejándose de sus seudónimos anterior.

"Quien me habita" es del libro La soledad cerrada bajo el nombre de Rafael Múgica que se encuentra en la colección Norte, pero el libro fue escrito antes porque ganó el Premio del Centenario Bécquer por este libro en 1936.

- En este poema, Celaya se encuentra en la etapa "yo" de su evolución. Se pregunta quién es y busca encontrarse a sí mismo. Una vez más vemos el aspecto natural en este poema. Esto representa el momento en que todavía estaba trabajando como ingeniero, pero realmente quería ser escritor.


"Tranquilamente hablando" está escrito bajo el nombre de Juan de Leceta  en 1947.

- En este poema, podemos ver características del estilo existencial. El poema es un lamento. Está lleno de dudas, así como de angustia, desesperación y soledad.





QUIEN ME HABITA

 (DE LA SOLEDAD CERRADA )
- Rafael Múgica, Norte, 1947

                         Car Je «est» un autre.
                                                          Rimbaud

¡ Qué extraño es verme aquí sentado,
y cerrar los ojos, y abrirlos, y mirar,
y oír como una lejana catarata que la vida se de-
rrumba,
y cerrar los ojos, y abrirlos, y mirar !

¡ Qué extraño es verme aquí sentado !
¡ Qué extraño verme corno una planta que respira,
y sentir en el pecho un pájaro encerrado,
y un denso empuje que se abre paso difícilmente
por mis venas !

¡ Qué extraño es verme aquí sentado,
y agarrarme una mano con la otra,
y tocarme, y sonreír, y decir en voz alta
mi propio nombre tan falto de sentido !

¡ Oh, qué extraño, qué horriblemente extraño!
La sorpresa hace mudo mi espanto.
Hay un desconocido que me habita
y habla como si no fuera yo mismo.


TRANQUILAMENTE HABLANDO 
- Juan de Leceta, Norte, 1947

PUEDE reírse el mundo
con sus mandíbulas, ¿on sus huesos,
su esqueleto batiente de rabia seca y dura,
con sarcasmo y aristas,
puede reírse, enorme, sin verme tan siquiera.
Porque estoy solo, y, solo,
yo lloro, no lo entiendo.
Pese al odio, al cansancio, las lágrimas, los dientes,
pese a las durezas de sangre congelada,
yo que pude seguirlo,
reírme como el mundo,
no lo entiendo -es sencillo_
no entiendo su locura.
Si sube la marea,
si estoy en el balcón, y es de noche, y me crece
por dentro una ternura,
no lo entiendo, no entiendo
(debo ser algo tonto),
no entiendo esos ladridos y esa espuma del odio.
Serena noche, lenta
procesión de otros mundos,
vosotros que sabéis qué chiquito es mi pecho,
sabéis también que late,
que, triste, llama dentro
mi corazón sin nadie,
mi angustia sin destino
mi sola soledad en medio de la risa.

Bibliografía:
Alvaro Ocáriz, José Andrès. Celaya esencial. Bassarai, 2011.
Celaya, Gabriel. Itinerario Poetico. Catedra. 1975.
M. Gonzalez, José. Poesía española de posguerra (Celaya, Otero, Hierro, 1950-1960). EDI-6. 1982.
Gabriel Celaya. La Diputación de Gipuzkoa, 2011, www.gabrielcelaya.com. {Consultado el 31 de may de 2020.]
Lomas, Francisco Morales. “La poesía de Gabriel Celaya: Surrealismo, realismo social y poesía órfica.” Gibraltar.uma.es. Abril- Junio, 2012. http://www.gibralfaro.uma.es/criticalit/pag_1806.htm. {Consultado el 1 de junio de 2020.]



Ent_6: La poesía y los artículos periodísticos


Esta entrada está dedicada tanto a la parte poética de Edgar Neville, que cultivó en los últimos años de su vida, como a los artículos periodísticos que publicó desde su edad más juvenil. A partir de 1964, se inicia la última etapa del autor madrileño que abandona los escenarios teatrales y los platos cinematográficos. Según Bruguera, (1991) “continúa escribiendo relato corto y colaborando en publicaciones periódicas y revistas, pero se dedica fundamentalmente a la poesía, género hasta ahora inexplorado por él mismo”.
  • Neville y la poesía

Viví, gocé, amé.
No hubo calvario.
Trabajé sólo en lo que me gustaba
y jamás hice esfuerzo extraordinario
(Poemas, 1967)

De acuerdo con Bruguera y Fortuño (1998: 106) “la publicación de los libros de poesía de Neville se da cuando ya ha alcanzado los sesenta y cinco años”. A pesar de que fallece a los sesenta y siete años, su obra poética, en pocos años, es prolífica. En 1964, El naufragio (versos de un pasado muerto); Dime, amor, tu nombre; La Borrasca; Mar de fondo. En 1965, Amor huido. En 1966, Su último paisaje (conmemorando a Lorca como también veíamos en el documental Duende y misterio del flamenco); Figuras de Pericón y Coplillas; 4 estampas andaluzas. D. Antonio Chacón, Juan Belmonte, Fernando Villalón, Córdoba; Tres poemas. “Coplillas de Andalucía”, “Málaga” y “Granada”. En 1967, Poemas. De manera póstuma, en 1969 Obras Selectas y en 1991 Su último paisaje y otros poemas.
A contracorriente de los modelos estéticos de los años 70, sus primeros libros como La borrasca o Amor huido “nos sitúan a Edgar Neville en la onda estética modernista, con Manuel Machado […] y por medio de éste con Rubén Darío" (Burguera y Fortuño (1998: 106). Destaco el poema Dedicatoria dirigido a una amada descrita desde el olor huele a Francia, el color plumas, záfiros y brillantes, y la leyenda de mujer fatal que tanto atrae al yo lírico. En el último de los siete cuartetos, con rima consonante y con versos endecasílabos, pide a la amada que comparta el exceso de locura del amante junto a toda su alegría. Otro de los poemas que subrayo es Embriaguez. Compuesto en cuartetos alejandrinos (variante a los endecasílabos e introducida por Rubén Darío en relación con los autores parnasianos), se trata de una composición muy  sensorial. Los sentidos (tacto, olfato, oído) con palabras plenas como cabello, oler, rozar, labios, cuello, suspiros, boca se desarrollan en el primer cuarteto, donde el yo poético sueña el contacto amoroso con la amada. En el segundo cuarteto, se intensifica la pulsión amorosa y adquiere un valor simbólico la metáfora escuchando en tus venas el río desbocado. A pesar del desamor, los tercetos muestran ese enamoramiento de tono modernista. Se trata de unas poesías enamoradas dirigidas a una joven que vivía cerca del domicilio y que le devolvió a Neville un entusiasmo nunca extinguido (Carratalá, 2008). Otros poemas como Las hojas, No es posible o Mapa de escuela inciden en el deseo amoroso del yo poético.
  • Neville y los artículos periodísticos
A Federico lo mató el desorden de los primeros momentos, cuando
los malvados de cada campo aprovecharon el barullo para saciar
su instinto y vengarse de sus enemigos o del éxito ajeno
(artículo García Lorca, 1966)

Respecto a su actividad relacionada con el periodismo, Neville escribe desde su temprana juventud para periódicos como ABC o Diario de Madrid y revistas como  Revista de Occidente, La Codorniz o Buen Humor. Al igual que los cuentos, nunca se desvinculó de su faceta como articulista. Sin olvidar su faceta hedonística, social, humorística, política y artística, reflejo los que escribió en su última etapa. En 1966, un año antes de su muerte, en el artículo García Lorca reclama un homenaje al poeta. Se describe la última conversación que tuvo con Lorca, donde este le manifiesta su deseo de marcharse al pueblo ya que no quiere complicaciones con la política. Con un lenguaje claro y directo, Neville habla de la muerte del poeta debido “al desorden de los primeros días”, del reconocimiento a uno de los artísticas españoles más importantes y de la falta de voluntad por hallar sus restos y su debido homenaje.
En el artículo, Turismo, se adelanta Neville a los tiempos actuales ya que habla de las facilidades que debe tener el turista para no aburrirse y disfrutar del ocio. Propone horarios más laxos y mayores ofertas de consumo, explicando que es el único negocio internacional (*hoy en día el 20% del PIB). En Siembra de odios trata el poder de los medios de comunicación y la diferencia de pensamiento entre los gobernantes y el pueblo. Critica las generalizaciones y la falta de rigor a la hora de opinar de un pueblo como el americano o el francés mostrando su ánimo a “destruir el odio entre los pueblos”.
En definitiva, como articulista se desenvuelve en temas que siguen siendo muy actuales como la biografía y obra de Lorca, la situación turística de las costas españolas o los prejuicios entre pueblos y fronteras.

Bibliografía:
CARRATALÁ, Ríos, Juan A. (2008). Edgar Neville: La biografía de un “bont vivant”. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Alicante.
BURGUERA NADAL, M. L. y FORTUÑO LLORENS, S (eds.) (1998) Vanguardia y humorismo: la otra generación del 27. Universitat Jaume I. Castelló de la plana.

Blog 2 Celaya: inicios de un poeta



Presentamos a Gabriel Celaya: el hombre, el poeta y el feroz patriota 


Sus antecedentes y niñez
Gabriel Celaya nació el 18 de marzo de 1911 en el pueblo vasco, Hernani (Guipúzcoa) en el seno de una familia burguesa. Su padre se llamaba Luis Múgica Leceta y era ingeniero industrial. Su madre se llamaba Ignacia Celaya Cendoya. Pasó las vacaciones de su infancia con su familia en San Sebastián. Cuando tenía doce años, se sintió enfermo con una enfermedad misteriosa que le obligó a quedarse en casa y pasó por un período de aislamiento y soledad.

Su nombre y nombres escritos
El nombre completo de Gabriel Celaya es Rafael Gabriel Juan Múgica Celaya Leceta pero su nombre oficial es Rafael Múgica en el que publicó su primer libro de poesía.
Cambió a publicado bajo el nombre de Gabriel Celaya cuando comenzó a trabajar en el negocio de su padre porque la compañía no sentía que se reflejara bien en el negocio familiar tener un ingeniero que escribiera poesía. Luego cambió para publicar con un nombre diferente, Juan de Leceta en años posteriores, cuando quería romper con su pasado. Cada uno de estos nombres representaba una personalidad diferente del escritor. Rafael Múgica fue el escritor burgués y Gabriel Celaya se parecía más al hombre común.

Sus influencias como poeta
Los dibujos de Gabriel Celaya 
Fue durante estos años formativos estudiando para ser ingeniero industrial en Madrid y comenzó a escribir. Esto también es cuando conoció a los poetas de la Generación 27 que tuvieron una profunda influencia en su escritura. Había estado en contacto con poetas como Frederic García Lorca y José Morano Villa, así como con artistas como Salvador Dalí cuando se hospedaba en la residencia de estudiantes entre 1927 y 1935. También tuvo brevemente las aspiraciones de convertirse en pintor. 

Entrevista con Gabriel Celaya https://www.rtve.es/alacarta/videos/a-fondo/poeta-gabriel-celaya-fondo-1978/1042572/ donde habla sobre su infancia, su familia, los momentos en que estudiante residente, sus estudios y su evolución como poeta. También habla sobre por qué necesitaba publicar con un nombre diferente y quién es el escritor burgués Rafael Mugica versus Gabriel Celaya

Sus primeras obras
Celaya publicó sus primeros trabajos "Marea del silencio" en 1935  
pero fue bajo el seudónimo de Rafael Mugica.

"MAREA DEL SILENCIO

- 1 - 

Pasarán gaviotas veloces, altas gaviotas,
Sobre casas de cristal, terrazas de cristal,
Donde muchachas blancas
Tocan los pianos de cristal.

Pasará una brisa de algas y mar
Por el pinar de cristal,
Por las grandes avenidas,
Por las calles,
Por las plazas
De la ciudad de cristal.

Pasará una brisa leve
Mientras las blancas muchachas
Mueven sus brazos en alto y a compás.

Pasarán nubes lentas y blancas
Por el cielo de cristal,
Sobre mares de cristal,
Cuando muchachas blancas entornando los ojos
Hagan con su silencio la hora de cristal.

Por el aire transparente,
Por mis ojos transparentes,
Pasarán las lentas nubes del silencio,
Las gaviotas del gozo,
La brisa,
Lo eterno.

Y habrá blancas muchachas en el aire y en mis ojos,
Y habrá un gozo sin sentido,
Y un olor de inmensidad,
Y frente al mar infinito
Habrá terrazas, pinares,
Una ciudad de cristal.




"La gaviota he sido para mí una obsesión. Siempre. Desde mi primer libro, ¨Marea del silencio¨ la gaviota esta presente en toda mi poesía…Para mi la gaviota ha sido una obsesión desde niño, porque era la libertad y era, a la vez, el mar mismo¨ - Gabriel Celaya

Mis impresiones sobre Poema 1 de ¨Marea del silencio¨
Este es un poema de recuerdos de la infancia de Celaya cuando pasó sus vacaciones de verano con su familia en San Sebastián. Evoca las imágenes de las playas de San Sebastián, la naturaleza y el mar. Las imágenes de las gaviotas representan sus momentos felices en la playa, así como su sensación de libertad durante estos tiempos. Estos son fuertes contrastes con la imaginación de su vida en Madrid estudiando ser ingeniero.

Dado que Celaya escribió este poema durante los tiempos en que estudiaba en Madrid como ingeniero industrial, cuando en su corazón quería ser poeta, las gaviotas podían simbolizar su libertad para la creatividad y poder escribir como poeta. Este símbolo de las gaviotas está presente en su obra, pero más aún la idea de libertad. Esta podría haber sido la "semilla" del poeta social en Celaya en sus primeros años.

Bibliografía:
Alvaro Ocáriz, José Andrès. Celaya esencial. Bassarai, 2011.
Celaya, Gabriel. Itinerario Poetico. Catedra. 1975
Gabriel Celaya. La Diputación de Gipuzkoa, 2011, www.gabrielcelaya.com. {Consultado el 31 de may de 2020.]
¨Entrevista a Gabriel Celaya sobre su obra literaria y poética.¨ El programa Tiempo de Papel. RTVE.es,18/04/1984. www.rtve.es/alacarta/videos/escritores-en-el-archivo-de-rtve/entrevista-gabriel-celaya-sobre-su-obra-literarira-poetica/1036173/ {Consultado el 31 de may de 2020.]



lunes, 1 de junio de 2020

"Encontrar su voz como poeta”, acompañando a Celaya en su viaje: Una introducción personal



Gabriel Celaya (1911-1991)
Fue una tarea abrumadora decidir en quién y en qué centrarse para este blog, dada la variedad de poetas, dramaturgos y escritores españoles de la posguerra, así que tomé mi decisión en función de mis sentimientos personales. Mi primer amor es la poesía y la primera vez que me encontré con un poema "Momentos Felices" del libro de De claro en claro, 1956.  Me llamó la atención el título y, mientras leía el poema, me cautivó lo lírico que era del poema. También cautivado à la dualidad del sentimiento de felicidad y desprecio del poeta y tocado por una voz sincera y genuina en las palabras de la poema. Quería saber más sobre este poeta. Esta fue mi introducción a Gabriel Celaya. Hay mucho que saber sobre Celaya, ya que fue bastante promiscuo en sus obras y siguió escribiendo durante muchos años. Es mejor conocido como poeta social, pero su viaje poético comenzó antes de esto y siguió evolucionando y experimentando hasta los años 80.

Pensé que sería interesante entender sus raíces y su evolución hacia el poeta por el que lo conocemos. También tengo curiosidad por investigar y compartir algunas cosas sobre Celaya que no son tan conocidas o que me vienen a la mente de inmediato para dar un poco de profundidad y aliento a este maravilloso poeta. Desde un punto de vista personal, estoy intrigado acerca de cómo Celaya desarrolló su voz poética, ya que he estado buscando encontrar mi propia voz en mi escritura de no ficción creativa y poesía. Por lo tanto, me fascina echar un vistazo a cómo Celaya encontró su propia voz y sus luchas. Espero que esto pueda arrojar algo de luz para ayudar a mi propio desarrollo como escritora y poeta. Por lo tanto, el tema de mi blog es mostrar el viaje de la evolución de Gabriel Celaya como poeta y su voz poética: "Encontrar su voz como poeta", acompañando a Celaya en su viaje

En mi serie de blogs, tengo la intención de mostrar las tres etapas de la voz poética de Celaya, “yo, tu y nosotros", así como tocar su voz como poeta vasco, las influencias para su evolución y demostrar la evolución de su voz poética a través de su poesía.

Nuestro viaje acompañando a Gabriel Celaya:
Blog 2: Celaya: inicios de un poeta
Blog 3: Celaya: buscando su voz poética
Blog 4: Celaya: voz del poeta comprometido
Blog 5: Celaya: más allá del poeta social. El final de nuestro viaje con Celaya.


«Momentos felices» (De De claro en claro, 1956)

Cuando llueve, y reviso mis papeles, y acabo
tirando todo al fuego: poemas incompletos,
pagarés no pagados, cartas de amigos muertos,
fotografías, besos guardados en un libro,
renuncio al peso muerto de mi terco pasado,
soy fúlgido, engrandezco justo en cuanto me niego,
y así atizo las llamas, y salto la fogata,
y apenas si comprendo lo que al hacerlo siento,
¿no es la felicidad lo que me exalta?

Cuando salgo a la calle silbando alegremente
—el pitillo en los labios, el alma disponible—
y les hablo a los niños o me voy con las nubes,
mayo apunta y la brisa lo va todo ensanchando,
las muchachas estrenan sus escotes, sus brazos
desnudos y morenos, sus ojos asombrados,
y ríen ni ellas saben por qué sobreabundando,
salpican de alegría que así tiembla reciente,
¿no es la felicidad lo que siente?

Cuando llega un amigo, la casa está vacía,
pero mi amada saca jamón, anchoas, queso,
aceitunas, percebes, dos botellas de blanco,
y yo asisto al milagro –sé que todo es fiado—,
y no quiero pensar si podremos pagarlo;
y cuando sin medida bebemos y charlamos,
y el amigo es dichoso, cree que somos dichosos,
y lo somos quizá burlando así a la muerte,
¿no es felicidad lo que trasciende?

Cuando me he despertado, permanezco tendido
con el balcón abierto. Y amanece: las aves
trinan su algarabía pagana lindamente:
y debo levantarme, pero no me levanto;
y veo, boca arriba, reflejada en el techo
la ondulación del mar y el iris de su nácar,
y sigo allí tendido, y nada importa nada,
¿no aniquilo así el tiempo? ¿No me salvo del miedo?
¿No es felicidad lo que amanece?

Cuando voy al mercado, miro los abridores
y, apretando los dientes, las redondas cerezas,
los higos rezumantes, las ciruelas caídas
del árbol de la vida, con pecado sin duda
pues que tanto me tientan. Y pregunto su precio,
regateo, consigo por fin una rebaja,
mas terminado el juego, pago el doble y es poco,
y abre la vendedora sus ojos asombrados,
¿no es la felicidad lo que allí brota?

Cuando puedo decir: el día ha terminado.
Y con el día digo su trajín, su comercio,
la busca del dinero, la lucha de los muertos.
Y cuando así cansado, manchado, llego a casa,
me siento en la penumbra y enchufo el tocadiscos,
y acuden Kachaturian, o Mozart, o Vivaldi,
y la música reina, vuelvo a sentirme limpio,
sencillamente limpio y, pese a todo, indemne,
¿no es la felicidad lo que me envuelve?

Cuando tras dar mil vueltas a mis preocupaciones,
me acuerdo de un amigo, voy a verle, me dice:
«Estaba justamente pensando en ir a verte.»
Y hablamos largamente, no de mis sinsabores,
pues él, aunque quisiera, no podría ayudarme,
sino de cómo van las cosas en Jordania,
de un libro de Neruda, de su sastre, del viento,
y al marcharme me siento consolado y tranquilo,
¿no es la felicidad lo que me vence?

Abrir nuestras ventanas; sentir el aire nuevo;
pasar por un camino que huele a madreselvas;
beber con un amigo; charlar o bien callarse;
sentir que el sentimiento de los otros es nuestro;
mirarse en unos ojos que nos miran sin mancha,
¿no es esto ser feliz pese a la muerte?
Vencido y traicionado, ver casi con cinismo
que no pueden quitarme nada más y que aún vivo,
¿no es la felicidad que no se vende?

(Lectura de audio del poema, 
www.cervantesvirtual.com/portales/gabriel_celaya/615995_momentos_felices/ )

Mis impresiones sobre el poema ¨Momento Felices¨
Un hermoso poema lírico sobre las cosas simples de la vida puede traer felicidad como un paseo diario por las calles pasando por las mujeres y los niños o  pasar tiempo con amigos. Hay un senes de dualidad en el poema entre felicidad y desesperación. Dado el telón de fondo de la represión en la España de la posguerra, la felicidad de las cosas simples en la vida cotidiana podría representar la libertad que las personas pueden tener hasta que esta libertad sea quitada. Entonces la felicidad que trae la felicidad del poeta puede desaparecer.
Celaya utiliza la repetición y las preguntas retóricas al final de cada estrofa para resaltar y cuestionar esta "felicidad" como si dijera: ¿puede realmente ser feliz (realmente tener libertad?) Utiliza a la primera persona en su poesía, pero realmente representa la hombre común. Desde la última estrofa, sentimos su inutilidad y desesperanza "Vencido y traicionado, ver casi con cinismo que no pueden quitarme nada más y que aún vivo"

Bibliografía:
G. García, Ariadna (ed.) (2006). Antología de la poesía española (1939-1975). Akal. Madrid.
Gabriel Celaya. La Diputación de Gipuzkoa, 2011, www.gabrielcelaya.com. {Consultado el 31 de may de 2020.]
Gabriel Celaya. “Momentos felices.” YouTube, subido por Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. 29 enero 2014,  www.youtu.be/D5ebqQbvJLM {Consultado el 31 de may de 2020.)

Símbología de Perito en lunas (1933, Miguel Hernández)


En la entrada anterior, se ha hecho una introducción de la simbología general de Miguel Hernández, en esta se pretende hacer un análisis de la simbología de su primera obra: Perito en lunas (1933).
Miguel Hernández edita Perito en lunas en 1933 aunque la obra fue elaborada tras su primer viaje a Madrid entre 1931 y 1932. El libro está compuesto por 42 octavas reales. En esta obra destaca la influencia que Góngora tiene sobre el poeta y sobre la Generación del 27 con quien el poeta comparte características a pesar de considerársele un miembro tardío de la misma.
En su primer libro de poemas publicado, se puede ver el uso de la octava real, la misma estrofa que Luis de Góngora usó para la Fábula de Polifemo y Galatea. Si hablamos de la simbología que nos presenta esta obra se debe tener en cuenta el uso de la polisemia en todas las octavas reales que están interrelacionadas entre sí. Miguel Hernández lo que busca es jugar con la capacidad asociativa del lector. Junto con la polisemia encontramos el uso de metáforas herméticas y símbolos característicos de su Orihuela natal. En este primer libro encontraremos, por tanto, símbolos como:
Luna: en este caso, es el elemento unificador a lo largo de la obra. En Perito en lunas el poeta está enamorado de la luna quien representa a la mujer amada. Generalmente, a la luna se le han atribuido muchos símbolos, uno de ellos corresponde al de la fecundidad de la mujer, pues los ciclos lunares siguen los periodos de la menstruación de la mujer y la fecundación. Además, es el símbolo del agua en contraparte con el del fuego cuyo símbolo es el sol. Sin embargo, vemos que no solo posee estos símbolos, en Horno y luna (octava XXXV) dice:

Hay un constante estío de ceniza
para curtir la luna de la era,
más que aquella caliente que aquel iza,
y más, si menos, oro, duradera.
Una imposible y otra alcanzadiza
¿hacia cuál de las dos haré carrera?
Oh tú, perito en lunas, que yo sepa
Qué luna es de mejor sabor y cepa.

Aquí vemos, por un lado, que el significado que el poeta aporta a la luna es el de una masa que se meterá en el horno para ser curtida. En este caso, el horno está representado como “estío de ceniza…”. Por otro lado, se llama a sí mismo desde la segunda persona diciéndose qué camino debe escoger.

Higuera: en este caso podría representar la masculinidad por su forma y por las semillas que contiene sus frutos. Además, se debe tener en cuenta que en la poesía de Miguel Hernández el erotismo está muy presente. Como ocurre con la luna, la higuera también posee diferentes significados, en la octava XVI hace referencia tanto al hombre como a la mujer. En la octava titulada Serpiente podría hacer referencia al árbol del que Eva tomó la manzana.

En tu angosto silbido está tu quid,
y, cohete, te elevas o te abates;
de la arena, del sol con más quilates,
lógica consecuencia de la vid.
Por mi dicha, a mi madre, con tu ardid,
en humanos hiciste entrar combates.
Dame, aunque se horroricen los gitanos,
Veneno activo el más, de los manzanos.

Otros símbolos que podemos encontrar en Perito en lunas son: los colores, siendo el azul el más usado por el poeta, aunque se debe destacar que a pesar de usar el amarillo, este no aparece mencionado como tal, sino como “oro” o “dorado”, tal vez el poeta evita nombrar el color por la supuesta mala suerte que da en el teatro, ya que, como la mayoría sabe, el amarillo es símbolo de mala suerte en teatro.


Bibliografía:

FERNÁNDEZ PALMERAL, Ramón (2006) "Simbología secreta de "Perito en Lunas" de Miguel Hernández / ensayo e ilustraciones de Ramón Fernández Palmeral; prólogo de José  Carlos Rovira" http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/simbologia-secreta-de-perito-en-lunas-de-miguel-hernandez--0/html/ [visitado el 01/06/2020]
ROMERO, Gome, (2 de febrero de 2008) Horno y luna. Blog. Recuperado de: http://lunasperito.blogspot.com/2008/02/horno-y-luna.html [visitado el 01/06/2020]
ROMERO, Gome, (22 de febrero de 2008) Serpiente. Blog. Recuperado de: http://lunasperito.blogspot.com/2008/02/serpiente.html [visitado el 01/06/2020]

Conclusiones sobre Miguel Hernández

Y con el teatro de Miguel Hernández doy por concluido este viaje a través de su vida y gran parte de su obra. Personalmente, no sabía much...