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miércoles, 3 de junio de 2020

Conclusiones sobre Miguel Hernández


Y con el teatro de Miguel Hernández doy por concluido este viaje a través de su vida y gran parte de su obra. Personalmente, no sabía mucho de la obra teatral de Miguel Hernández y es algo en lo que quiero ahondar más en los próximos meses, el pequeño cuadro que me ha tocado leer me ha gustado mucho, es lo suficientemente ágil para leerlo y para cuando quieres darte cuenta, lo has terminado.

Descubrir la faceta teatral de Miguel Hernández es algo que me ha impresionado en un primer momento. Si hablo de poesía, conocía algunos poemas, no me atrevo a decir la mayoría, y releer los ya conocidos bien solo porque se encuentran en Perito en Lunas o en El rayo que no cesa, bien para descubrir la simbología que contienen es algo que se ha hecho gratificante.

Tanto con su poesía como con su obra teatral he podido ver la trayectoria que este autor tuvo en su totalidad. Siempre se nos ha enseñado la figura de Miguel Hernández en los institutos y en este último caso, en la universidad, pero solo se nos enseña una parte tal vez porque tiene que ver con el tema que se da en ese momento en las aulas o tal vez porque no da tiempo a ver en totalidad la obra de este autor. Por mi parte, invito a todo aquel que quiera a leer también su teatro si no lo ha hecho, pues no solo va a descubrir que la figura de Miguel Hernández destaca en poesía, sino que también dejó huella en el teatro aunque fuera en menor medida.


El teatro de Miguel Hernández


Miguel Hernández siempre sintió atracción por el teatro. Por un lado, se podía salir de una clase social humilde, por otro, la mezcla de poesía, música, canto… creaban un teatro como integración plena en las artes. Miguel Hernández recibió la influencia del teatro barroco, la zarzuela (género dramático-musical español) y el cine.

Miguel Hernández tuvo vocación teatral desde la adolescencia cuando conoció las piezas clásicas y contemporáneas del teatro y la farsa. Incluso con sus amigos de Orihuela, participa en la agrupación teatral. Su obra teatral publicada posee seis piezas. Estas seis piezas se agrupan en cuatro bloqueas o fases de su evolución artística.

  • Lo sacro: Quien te ha visto y quién te ve y Sombra de lo que erasAquí, Miguel Hernández sigue la estela de los autos sacramentales que lo influyeron al mismo tiempo que agrega una ambientación rural y defiende ideas monárquicas. Se ve el origen y la redención del hombre y está dividido en tres partes.
  • Lo mítico: El torero más valienteEn esta segunda etapa vemos El torero más valiente en homenaje al torero Ignacio Sánchez Mejías fallecido días después de ser corneado por un toro en 1934. En esta etapa, el autor se centra en el mito del torero herido por el toro y pasa a ser la alegoría del hombre solitario. 
  • Lo social: Los hijos de la piedra y El labrador de más aireCon la primera obra (Los hijos de la piedra) se muestra su cambio ideológico visto en Quien te ha visto y quién te ve y presenta una revuelta local con una base argumental histórica (revueltas campesias en Cádiez en 1933), la escenografía de esta obra pretende mostrar la estética rural de la Escuela de Vallecas. Con la segunda obra (El labrador de más aire) muestra un ambiente más conocido con ambientación alegre y luminosa. Aquí vemos que Miguel Hernández defiende al obrero, pero no se ciñe a los sucesos históricos, explicando acontecimientos importantes de un modo directo. Esto hace que esta obra sea el drama social con el planteamiento más directo que puede verse en el teatro contemporáneo. 
  • Lo épico: Teatro en la guerra y Pastor de la muerte De Teatro en la guerra, se debe destacar que el autor se decide por un teatro de guerrilla o de urgencia para difundir su ideología y animar a los combatientes en el campo de batalla. Esta primera obra contiene cuatro cuadros breves: La cola, El hombrecito, El refugiado y Los sentados (de este último, hablaré más adelante). De Pastor de la muerte hay que destacar que transcurre en la guerra, por lo que posee un ambiente bélico aunque contiene muchos rasgos biográficos. Consta de cuatro actos y la trama se divide en dos acciones (el ambiente del pueblo y el frente de vanguardia). Además, utiliza recursos técnicos novedosos:

o   Unión de diferentes fragmentos de canciones populares o discursos (litomontaje).
o   Técnica narrativa y cinematográfica para dar un fresco épico.
o   Focalización de ciertos elementos que se encuentran en escena.
o   Amplitud de acotaciones con abundantes datos.
o   Sorpresa al usar el decorado y la escenografía.
o   Utilización del proyector con elementos luminotécnicos para cerrar la obra. Esta utilización será la primera.

Los sentados: 
De todas la obras que he mencionado anteriormente, la que he podido leer es la que pertenece a Teatro en la guerra. El último cuadro, más concretamente hablando, Los sentados. En este cuadro se nos presenta a tres jóvenes que se encuentran en la guerra. Primeramente, dos de ellos se encuentran sentados y hablando sobre acontecimientos cotidianos, sin embargo, poco a poco, uno de los dos va encarando al otro sobre quién sabe más de lo que está ocurriendo en ese momento en el país. Es en ese momento, cuando un tercer solado aparece en escena. Este último es quien les reprocha la pasividad que los dos sentados tienen ante la guerra.Uno de ellos, al oír a este soldado, decide dejar esa pasividad y abandona su lugar en el banco. El último soldado (en la obra, denominado como Sentado 1º) se encuentra indeciso ante qué es lo que debe hacer, sin embargo, al final parte para alistarse tras escuchar la voz del poeta en off. 

Levántate, jornalero,
que es tu día, que es tu hora.
Lleva un ademán guerrero
al ademán de la aurora.

No permitas que un ocaso
que desplomarse no quiere
se apodere de tu paso,
de tus hijos se apodere.

Tu pan del aire pendía.
¡Que tu alborada destruya
el ocaso! ¡Es tuyo el día:
España, la tierra es tuya!

Miguel Hernández nos muestra en su teatro su lucha por la vida, una lucha personal y social, por lo que se podría clasificar a su teatro como un teatro político por lo que se le podría considerar como uno de los autores más representativos del teatro de la II República.


Bibliografía:

RIQUELME, Jesucristro, (s/f). "Miguel Hernández y el teatro" http://www.bne.es/es/Micrositios/Exposiciones/miguel_hernandez/documentos/estudios_09_riquelme.pdf [visitado el 03/06/2020]
TORRES, María (16/03/2017). "Levántate, jornalero" http://www.buscameenelciclodelavida.com/2017/03/levantate-jornalero.html [visitado el 03/06/2020]


martes, 2 de junio de 2020

Elegía a Ramón Sijé (Miguel Hernández)


ELEGÍA A RAMÓN SIJÉ
(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha
muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien
tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

.Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

(10 de enero de 1936)

A pesar de que la mayoría conoce esta elegía, he querido escogerla porque personalmente siempre me ha gustado. Primeramente, quiero introducir un poco la figura de Ramón Sijé:

Ramón Sijé nació el 16 de noviembre de 1913 y murió el 24 de diciembre de 1935 a los 22 años. Su verdadero nombre era José Ramón Marín Gutiérrez. Utilizó un anagrama con su nombre y su primer apellido como pseudónimo.

Centrándome ya en la elegía en sí, se destaca primeramente la dedicatoria que da inicio a la elegía. En una edición, concretamente en la de Losada escribe “a quien tanto quería”, en otras ediciones, sin embargo, encontramos “con quien tanto quería” (esta por ejemplo, es una de ellas). Esto es debido a que Miguel Hernández hacía un juego de significados, quería expresar que con Ramón Sijé compartía muchos momentos y, al mismo tiempo, lo quería mucho. Este tipo de recursos ya se vio en Perito en Lunas.

La elegía presenta un dolor angustioso ante la muerte, ya mencionada en la primera estrofa (v.2). Además, vemos que la persona a la que va dirigida el poema ha mantenido un estrecho vínculo con el autor, pues el poeta lo denomina “compañero del alma”. En la segunda estrofa, vemos que el yo poético queda convertido en un hortelano que va mostrando su sentimiento de pena. Es a partir de la cuarta estrofa en donde se nos va presentando de manera más impactante la imagen de la muerte, junto con el dolor y dramatismo.

Como bien se puede observar a lo largo de la elegía, el clima de angustia desaparece cuando se llega a las últimas estrofas, dejando ver una esperanza ante un reencuentro con su amigo. Se parte de un sentimiento de dolor y desesperación por la muerte tan prematura de Ramón Sijé a una imaginación feliz por ese reencuentro tan esperado a través de la naturaleza. En las dos últimas estrofas parece que ese llamada al reencuentro ha surtido efecto, pues la elegía finaliza con un tono tranquilo y sereno.

Podemos decir, por lo tanto, que esta elegía es un claro ejemplo de mostrar un sentimiento hondo, en este caso, el desconsuelo, gracias a la sinceridad y belleza con la que está escrita.


Bibliografía:
FERNÁNDEZ PALMERAL, Ramón (2005) "Simbología secreta de "El rayo que no cesa" de Miguel Hernández / ensayo e ilustraciones de Ramón Fernández Palmeral; prólogo de Francisco Esteve" http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/simbologia-secreta-de-el-rayo-que-no-cesa-de-miguel-hernandez--0/html/ [visitado el 02/06/2020]

SIN AUTOR, (s/f). POETICOUS https://www.poeticous.com/miguel-hernandez/elegia-a-ramon-sije?locale=es

Simbología de El rayo que no cesa (1936, Miguel Hernández)



Tras haber visto parte de la simbología de Perito en Lunas, ahora toca hablar de El rayo que no cesa.
El rayo que no cesa es un poemario de Miguel Hernández compuesto por 30 poemas dedicados a distintas mujeres y una elegía a quien fue su gran amigo Ramón Sijé. La obra contiene un lenguaje subjetivo en donde se ve la presencia de un yo poético y un tú poético, además, hay abundante adjetivación. El tema principal de la misma es el amor, generalmente, no correspondido.
En la obra no se revela el nombre de la amada, pero sí que posee un amor verdadero, en este caso, la poesía. Antes de hablar de parte de la simbología de esta obra, quiero centrarme en las tres mujeres a las que va dirigida:
  • *    Josefina Manresa: la que es su viuda y con la que tuvo una relación de altos y bajos. Gracias a ella, los investigadores han podido conocer a Miguel Hernández.
  •    María Cegarra: la conoció en el homenaje a Gabriel Miró en Orihuela en 1932. De ella, podemos decir que tal vez fuera la destinataria de la dedicatoria de esta obra, mantuvo una corta y afectiva relación epistolar con Miguel Hernández.
  • *   Maruja Mallo: conoció al poeta a principios de 1935 en Madrid, en la obra del poeta, parece ser la liebre loca y libre. Formaba parte de la Escuela de Vallecas. De ella se puede decir que tal vez sea la destinataria a quien más poemas le ha dedicado Miguel Hernández en esta obra. Fue un amor salvaje.

De la simbología de esta obra destacamos:
  • Rayo: cuya energía es devastadora y se representa bien como un cuchillo o bien como metal crispado. El poeta lucha contra esa energía devastadora aunque a veces puede verse que es el propio poeta el mismo rayo (soneto 20). 


Otras veces se refiere a la amada o el símbolo del amor atormentado del poeta. Lo curioso de este símbolo es que aparece de forma continua desde el primer soneto hasta el soneto 20 visto arriba. Después no vuelve a mencionarse hasta el soneto 29 con “se me ha muerto como el rayo Ramón Sijé”, posiblemente, esto es debido a que los poemas se escribieron en momentos diferentes.

  • Muerte: un símbolo que se repite constantemente porque es uno de los temas principales además del amor. Este símbolo aparece de diferentes maneras, en el soneto 20 como “un enterrado vivo por el llanto”, como un ataúd en el soneto 18 al describirla como “los árboles que han de dar la materia de su caja”. A este símbolo se le considera también como el fin del dolor espiritual y carnal. 

  • Amor: uno de los temas principales de esta obra. El rayo que no cesa está compuesto por sonetos de amor atormentado. Dentro del amor, vemos que el color blanco representa la belleza que posee la amada, esta belleza está descrita de diferentes maneras. 
  • Pena: presente en esta obra y en cada momento de la vida del poeta. Junto con la vida, la muerte y el amor, la pena es uno de los temas de las que escribe Miguel Hernández en sus obras.
Otros símbolos que podemos encontrar en esta obra son: el toro, el yunque o la herrería (instrumentos de Vulcano) o elementos moldeables y animales flexibles y sumisos.

Bibliografía:
FERNÁNDEZ PALMERAL, Ramón (2005) "Simbología secreta de "El rayo que no cesa" de Miguel Hernández / ensayo e ilustraciones de Ramón Fernández Palmeral; prólogo de Francisco Esteve" http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/simbologia-secreta-de-el-rayo-que-no-cesa-de-miguel-hernandez--0/html/ [visitado el 02/06/2020]

Conclusiones sobre Miguel Hernández

Y con el teatro de Miguel Hernández doy por concluido este viaje a través de su vida y gran parte de su obra. Personalmente, no sabía much...