Mostrando entradas con la etiqueta Álvaro Cunqueiro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Álvaro Cunqueiro. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de abril de 2020

¿La vida es sueño o el sueño es vida?


5. Conclusiones

Tras haber estudiado su producción lírica, narrativa y dramática, podemos asegurar que si la máxima de Calderón es “la vida es sueño”, la máxima de Cunqueiro es “el sueño es vida”. Vivir consiste para él en un juego donde se mezclan la existencia cotidiana con la vida fantástica de los sueños. Por ello, al crear su obra se pregunta: ¿por qué no mezclar realidades aparentemente dispares o imposibles como ocurre en nuestros sueños? Así, Cunqueiro funde la materia onírica con la historia y la leyenda, y establece relaciones entre personajes y sucesos de diferentes épocas, tanto anteriores como futuras, porque si de lo que se trata es de preservar a esa “hierba débil” que es el hombre, que resiste porque sueña, todo está permitido. De este modo, logra transmitir una visión totalizadora, de actualidad y permanencia, en definitiva, de eternidad. “Si la literatura llamada realista es la que testifica por lo que es –por lo que es cotidianamente, en el más inmediato alrededor-, la literatura de Cunqueiro testifica por lo que quiere ser –por lo que es en el pensamiento, en el corazón.”(Viñó-García, 1967: 125).


“Como el más revolucionario de los escritores sociales, expresa su inconformismo ante el mundo actual. Él echa de menos -quiere para el hombre- un mundo paradisíaco, […] un mundo más espiritual que el presente y, por lo mismo, más feliz.” (Viñó-García, 1967: 126). Es posible que este mundo tuviera una oportunidad para renacer pero las ideologías y los falsos compromisos no lo han hecho posible. Por ello, Cunqueiro defiende que “es urgente poner fin a la obra de demolición y restaurar creando. Y soñando, claro está.” (Blanco, Rodríguez, Zavala, 2000: 403). Por tanto, el mundo verdadero para Cunqueiro es aquel que solo podemos poseer soñando y, tal vez, algún día podamos trasladarlo a la realidad. De este modo, Poliades en Las mocedades de Ulises defiende que la mentira es todo aquello que no se sueña:

-          Poliades, ¿qué es lo que es mentira? […]
-          Quizá todo lo que no se sueña, príncipe.
(Cunqueiro, 1985: 116)

Por último, si estáis indecisos sobre qué libro escoger para vuestra siguiente lectura, os animo a que le deis una oportunidad a Cunqueiro. Ana Sofía Pérez-Bustamante expone unas cuantas razones por las que merece la pena disfrutar de la literatura de este maravilloso escritor mindoniense.

[…] Si le apetece solazarse con historias imaginativas y sorprendentes que se construyen al hilo de los clásicos (Ulises, Amadís, el Judío errante, el rey Arturo, Hamlet, Romeo y Julieta, Don Quijote...); si es usted receptivo para con el humor en todos sus matices; si le agrada lo contado de forma «clara y sencilla, como quien come pan», pero es también sensible a la belleza; si ha sentido nostalgia de un paraíso perdido; si intuye que por detrás de los mitos lo que importa es el misterio del hombre —«el animal más extraño que existe»—; si es devoto de los placeres corporales; si, bien por ser de ciudad o bien por ser de campo, le enamora el ritmo lento y estacional con que vive la gente que depende de la tierra, ésa que antes del cine, la tele e Internet se distraía en tertulia con los cuentos; si es capaz de sentir el derecho del hombre a soñar y soñarse... entonces, Cunqueiro no lo va a decepcionar, tanto si es usted una criatura posmoderna puramente lúdica (de las que juegan por divertirse y aliviar así el paso —el peso— del tiempo), como si es del tipo lúdico-sentimental (de los que perciben la capacidad ritual del juego para instaurar una dimensión mágica donde trascender simbólicamente el tiempo santificando la alegría). (Pérez-Bustamante, Instituto Cervantes Virtual).


Espero que os hayan gustado las entradas y os hayan acercado un poquito más a la fabulación sin fin de Álvaro Cunqueiro. Gracias por vuestro interés y participación en el blog. Para concluir, adjunto un enlace a un vídeo en el que se entrevista al autor sobre algunos aspectos de su vida y su obra.

Vídeo:



Bibliografía:

Blanco Aguinaga, C., Rodríguez Puértolas, J., Zavala, Iris M., (2000): “La postguerra inmediata o los mitos frente a la historia”, Historia social de la literatura española, Madrid: Akal, Vol. II, pp. 400-405.
Cunqueiro, Álvaro, (1985): Las mocedades de Ulises, Madrid: Colección Austral Espasa-Calpe.
Pérez-Bustamante Mourier, Ana-Sofía, (sin año): Álvaro Cunqueiro, novelista (o en qué se parece una novela a un huevo)”, Álvaro Cunqueiro  (1911-1981) Instituto Cervantes: Centro Virtual Cervantes. (Disponible en: https://cvc.cervantes.es/actcult/cunqueiro/) [Consultado: 18/04/2020]
Viñó-García, M., (1967): “La excepción de Álvaro Cunqueiro” Novela española actual, Madrid: Ediciones Guadarrama, pp.115-128. 

sábado, 18 de abril de 2020

La faceta teatral de Álvaro Cunqueiro (II)



4. Producción teatral II

A noite vai coma un río se publicó en gallego en 1960, año en el que fue premiada en el I Certamen Literario del Miño. La revista Grial la publicó en 1965 y, posteriormente, la editorial Galaxia en 1974 y 1980. Fue estrenada por la Agrupación Teatral Tespis dirigida por Xosé Redondo. Manuel Lourenzo la reinterpretó con su Escola Dramática Galega en 1979. A pesar de ser creada como una obra de teatro independiente, pasó a formar parte del cuerpo de la novela Un hombre que se parecía a Orestes (1969). De hecho, se reproduce prácticamente en su totalidad, a excepción de una escena, un monólogo y el epílogo final. A noite vai coma un río es la historia de los delirios amorosos de Doña Inés, la dama del Paso de Valverde, que cree encontrar en cada visitante su ansiado amor. Esta obra, según el argumento de la novela, es compuesta por el personaje ficticio Filón el Mozo, dramaturgo de la ciudad de Argos.

Paso del Rey y el Capitán dialogante
   Escena II
Ana Modesta, Rey, Correo y Doña Inés

            Doña Inés      ¡Buenas noches al rey!
            El Rey            ¡Haz una reverencia, condesa!
Doña Inés    (Haciendo dos reverencias de corte). Alteza, sed bienvenidos al Paso de Valverde.
            El Rey           ¡Dame la mano, que te la voy a besar!
Doña Inés      En una mano traigo una rosa y en la otra un colibrí. ¡No puedo daros 
                       la mano!
            El Rey           Un colibrí. ¿De qué color es?
Doña Inés      El colibrí de esta banda es escarlata, y sólo canta al irse el invierno,
cuando desaparece la nieve y abren las fuentes.
            El rey             Siento no verlo. Suelta ese pájaro y dame la mano. Eso sí, que no 
                                   venga volando a posarse en mi solideo.
            Doña Inés      (hace que suelta el pajarito famoso, y le ofrece su mano izquierda al
Rey). –Aquí tenéis la mano que me calentaba el colibrí. ¡Salió por la ventana a la noche! ¡Le gustaba la luna nueva!

(Cunqueiro, 2011: 186)

Esta técnica de insertar una pieza teatral en el argumento de una novela se repite en As crónicas do sochantre (1956), novela en la que aparece una pequeña obra teatral titulada Función de Romeo e Xulieta, famosos namorados, donde Cunqueiro hace gala de su vocación dramática. Esta pieza contó con una versión radiofónica realizada por el escritor, actor y director Xoán Guisán Leixas en 1980 en A Coruña. De hecho, algunos críticos opinan que la obra de Cunqueiro no está pensada para su representación teatral, puesto que precisa de espacios y decorados muy concretos, sino que está creada para una transmisión radiofónica que capte la atención del oyente y despierte su imaginación. Por esta razón, el teatro cunqueriano tuvo escasas posibilidades de representación y las generaciones posteriores se refirieron a él como “demasiado intelectual”. Incluso el propio Cunqueiro confesó que nunca pensó en la representación cuando escribió su O incerto señor don Hamlet.

La tercera de las obras teatrales recogidas en la edición Obra en Galego Completa. Poesía. Teatro  (1980) es Palabras de víspera, publicada en 1974 por la editorial Galaxia. El argumento de esta pieza está basado en el análisis de doña Urraca y el rey Alfonso VI, dos personajes extraídos de la historia medieval española. Álvaro Cunqueiro decide dar protagonismo a la figura de Alfonso VI y no a la del Cid, como se venía haciendo en la tradición literaria anterior.  


Por último, es importante destacar la aportación de Cunqueiro como teórico y crítico teatral gracias a su ensayo As mil caras de Shakespeare, donde estudia la gran obra del autor inglés, al cual admiraba. A raíz de estas profundas reflexiones, Cunqueiro se decidió a escribir su gran obra O incerto señor Don Hamlet, príncipe de Dinamarca (1958).


Bibliografía:

Cunqueiro, Álvaro, (2011): Un hombre que se parecía a Orestes, Barcelona: Austral
Criado Martínez, Ninfa, (2004): Álvaro Cunqueiro: el juego de la ficción dramática, Madrid: Editorial CSIC, pp. 87-88. (Disponible en: https://books.google.es/books?id=CJ5BFwGCPIcC&pg=PA87&lpg=PA87&)
Molina, César Antonio (1981): “Álvaro Cunqueiro: La fabulación sin fin”, Ínsula, Madrid: Ínsula, Librería, Ediciones y Publicaciones, S.A.,  nº413, p. 10. 
Monegal, Fernando (1973): “Álvaro Cunqueiro, omnívoro y gallego por la gracia de Dios”, La Vanguardia Española, Barcelona: La vanguardia Editorial, p. 57.
Pillado Mayor, ManuelLourenzo, (1979): O Teatro Galego, La Coruña: Edicios Do Castro p. 119
Rodríguez López-Vázquez, Alfredo, (sin año): Álvaro Cunqueiro, o la teatralización de lo literario”, Álvaro Cunqueiro  (1911-1981) Instituto Cervantes: Centro Virtual Cervantes. (Disponible en: https://cvc.cervantes.es/actcult/cunqueiro/) [Consultado: 12/04/2020] 

Salvat, Ricard, (1991): “Sobre las propuestas teatrales de Álvaro Cunqueiro”, Ínsula, Madrid: Ínsula, Librería, Ediciones y Publicaciones, S.A.,  nº536, pp. 21-23.  


La faceta teatral de Álvaro Cunqueiro



4. Producción teatral I

Cunqueiro intentó recuperar la tradición del teatro gallego creando nuevos héroes y transformando otros para adaptarlos a su entorno cultural. Como hemos podido comprobar en los anteriores géneros, Cunqueiro es un auténtico fabulador; si nos remontamos al étimo latino de este verbo, FABULARE ‘hablar’, encontramos la verdadera esencia de la creación de Álvaro Cunqueiro, la oralidad. Esta oralidad ya aparece junto con elementos de carácter teatral en su obra narrativa; sin embargo, alcanzará su máximo esplendor en su producción teatral.

En la edición Obra en Galego Completa. Poesía. Teatro (1980), se recogen las tres grandes obras teatrales de Cunqueiro: O incerto señor don Hamlet, príncipe de Dinamarca (1958), A noite vai coma un río (1965) y Palabras de víspera (1974). A pesar de no aparecer en dicha edición, debemos destacar otra pieza importante, sobre todo desde el punto de vista histórico; se trata de la obra Xan, o bó conspirador (1933). Esta obra se publicó en los números 60 y 85 de la revista Grial, correspondientes a los años 1978 y 1984. Lourenzo y Pillado describen esta pieza como "un fragmento de corte surrealista, muy en la línea del teatro breve de García Lorca, hecho de ludismo sensual y voz profunda en la parábola" (Lourenzo y Pillado, 1979: 119).

O incerto señor Don Hamlet, príncipe de Dinamarca (1958) fue estrenada por el Teatro de Cámara de la Asociación Cultural Iberoamericana, en el Teatro Colón de A Coruña, bajo la dirección de Antón Naveyra. En 1979, Manuel Lourenzo hizo una versión de dicha obra con la Escola Dramática Galega. En O incerto señor Don Hamlet, príncipe de Dinamarca Cunqueiro pone de manifiesto la relación edípica entre la reina Gertrudis y Hamlet, tomando como base los contenidos del mito y el estudio del psicoanalista Ernst Jones, discípulo de Sigmund Freud. La incertidumbre, esa oposición entre “ser o no ser”, al igual que en la obra de Shakespeare, constituye el eje sobre el que gira la obra. Sin embargo, para que la muerte del rey de Dinamarca y la boda de Claudio con Gertrudis cobren más sentido, en la trama de Cunqueiro, el usurpador es el verdadero padre de Hamlet, como lo afirma el propio autor en una entrevista publicada por el periódico La Vanguardia el 23 de noviembre de 1973.

Mi Hamlet está construido sobre el hecho de que el rey de Dinamarca, el asesino, es el padre verdadero de Hamlet. Entonces la escena de la seducción, tiene un sentido y el público lo capta perfectamente. Cuando se presentó esta obra en la plaza de mi pueblo, en Mondoñedo, durante la escena final, es decir, cuando Hamlet se ahorca, la gente empezó a llorar, a gritar e incluso a rezar. Fue una impresión brutal. Increíble.[1] (Monegal, 1973: 57).






Bibliografía:

Cunqueiro, Álvaro, (2011): Un hombre que se parecía a Orestes, Barcelona: Austral
Criado Martínez, Ninfa, (2004): Álvaro Cunqueiro: el juego de la ficción dramática, Madrid: Editorial CSIC, pp. 87-88. (Disponible en: https://books.google.es/books?id=CJ5BFwGCPIcC&pg=PA87&lpg=PA87&)
Molina, César Antonio (1981): “Álvaro Cunqueiro: La fabulación sin fin”, Ínsula, Madrid: Ínsula, Librería, Ediciones y Publicaciones, S.A.,  nº413, p. 10. 
Monegal, Fernando (1973): “Álvaro Cunqueiro, omnívoro y gallego por la gracia de Dios”, La Vanguardia Española, Barcelona: La vanguardia Editorial, p. 57.
Pillado Mayor, ManuelLourenzo, (1979): O Teatro Galego, La Coruña: Edicios Do Castro p. 119
Rodríguez López-Vázquez, Alfredo, (sin año): Álvaro Cunqueiro, o la teatralización de lo literario”, Álvaro Cunqueiro  (1911-1981) Instituto Cervantes: Centro Virtual Cervantes. (Disponible en: https://cvc.cervantes.es/actcult/cunqueiro/) [Consultado: 12/04/2020] 

Salvat, Ricard, (1991): “Sobre las propuestas teatrales de Álvaro Cunqueiro”, Ínsula, Madrid: Ínsula, Librería, Ediciones y Publicaciones, S.A.,  nº536, pp. 21-23.  


miércoles, 15 de abril de 2020

Álvaro Cunqueiro y su "contar claro, seguido y bien" (II)


3. Producción narrativa II

En los años setenta, Álvaro Cunqueiro publica Vida y fugas de Fanto Fantini della Gherardesca (1972), donde cobra importancia la presencia del paisaje italiano tan amado por Cunqueiro. En concreto, el autor nos lleva a la Italia del primer Renacimiento, donde el condotiero Fanto Fantini nos cuenta sus aventuras y sus numerosas fugas por las que es famoso. Esta atmósfera renacentista se ve alimentada por el lirismo que Cunqueiro introduce en las descripciones. “¿De modo, se preguntó y explicó Fanto a sí mismo, que amor es como galopar, desnudo de cintura para arriba, en su yegua blanca Artemisa, en la hora calma que viene después de una tormenta de verano cuando de las hojas de los árboles aún caen gotas de agua?”. (Cunqueiro, 1972: 18)

En El año del cometa con la batalla de los cuatro reyes (1974) se nos da a conocer a Paulos, un joven cuyos sueños acaban materializándose. Al principio, comienza a soñar un mundo más bello para su amada María, pero siente que eso no es suficiente y decide compartir de alguna forma su don. Así, cuando se anuncia el paso de un cometa, sueña hacerse astrólogo de Lucerna para poder interpretar las señales del cometa y hacer frente a la amenaza de Asad II gracias a la ayuda de tres reyes. Sin embargo, en este complejo proceso, Paulos descubre que los soñadores como él están condenados a la soledad.

Como hemos podido comprobar, Cunqueiro nos ofrece una peculiar concepción del tiempo histórico, puesto que diferentes héroes, reyes y dioses de cualquier época y nación pueden ser convocados en la misma página como si no hubiera cientos de años de diferencia entre ellos.“¿De qué tiempo es su Ulises? De ninguno. De todos.” (Viñó-García, 1967: 118)

Por medio del tratamiento literario, Cunqueiro hace que la acción y los personajes sean atemporales. De este modo, en Las mocedades de Ulises (1960) encontramos referencias al cristianismo entrelazadas con costumbres paganas; aparecen relojes de sol, técnicas para navegar a vela o para hacer fuego con pedernal, pero también se hace referencia al espectáculo visual de las playas de Ítaca que observaríamos desde un avión. “Cuando un avión vuela sobre nosotros, siempre hay un pasajero que dice a otro: «¡Mira, esa islilla ceñida de blancas espumas, es Ítaca!» (Cunqueiro, 1985: 67).

Por último, como hemos podido comprobar la narrativa de Cunqueiro está cargada de lirismo, un lirismo siempre concentrado y comprimido en pocas y poderosas palabras. “El lomo del mar es inquieto y los vientos no oyen la voz del hombre […] Las naves, como los corceles, tienen las horas nerviosas.” (Cunqueiro, 1985: 106). Son metáforas poéticas que encontramos intercaladas en la narración y que aumentan e intensifican la tensión del argumento, en el que las diferentes historias, leyendas, mitos y biografías de los personajes fantásticos se van enlazando con los demás como si fueran hilos que forman parte de una misma tela.


Bibliografía:

Blanco Aguinaga, C., Rodríguez Puértolas, J., Zavala, Iris M., (2000): “La postguerra inmediata o los mitos frente a la historia”, Historia social de la literatura española, Madrid: Akal, Vol. II, pp. 400-405.
Casares, Carlos, (1991): “El hombre, esa hierba débil que sueña”, Ínsula, Madrid: Ínsula, Librería, Ediciones y Publicaciones, S.A., nº 536, pp. 11-12.
Cunqueiro, Álvaro, (1972): Vida y fugas de Fanto Fantini della Gherardesca, (Disponible en: https://www.biblioteca.org.ar/libros/142429.pdf) [Consultado: 08/04/2020]
Cunqueiro, Álvaro, (1973): Merlín y familia, Barcelona: Ed. A. H. R.
Cunqueiro, Álvaro, (1984): Tesoros y otras magias (Ed. César Antonio Molina), Barcelona: Tusquets, p. 202.
Cunqueiro, Álvaro, (1985): Las mocedades de Ulises, Madrid: Colección Austral Espasa-Calpe.
Florit Durán, Francisco, (sin año): Semblanza de Álvaro Cunqueiro (Desde el recuerdo), Universidad de Murcia, pp. 5-9. (Artículo disponible en: https://digitum.um.es/digitum/bitstream/10201/15213/1/01%20vol73%20Semblanza%20de%20Alvaro%20Cunqueiro.pdf )[Consultado: 09/04/2020]
García Tejera, Carmen, (1991): “Las siete vidas de Álvaro Cunqueiro”, Ínsula, Madrid: Ínsula, Librería, Ediciones y Publicaciones, S.A., nº 536, pp. 5-6.
Martínez Torrón, Diego, (1979): “La fantasía lúdica de Álvaro Cunqueiro”, Cuadernos hispanoamericanos. Revista Mensual de Cultura Hispánica, Madrid (Cuidad Universitaria): Centro Iberoamericano de cooperación, nº 347, pp. 328- 361.
Pérez-Bustamante Mourier, Ana-Sofía, (sin año): Álvaro Cunqueiro, novelista (o en qué se parece una novela a un huevo)”, Álvaro Cunqueiro  (1911-1981) Instituto Cervantes: Centro Virtual Cervantes. (Disponible en: https://cvc.cervantes.es/actcult/cunqueiro/) [Consultado: 09/04/2020]
Viñó-García, M., (1967): “La excepción de Álvaro Cunqueiro” Novela española actual, Madrid: Ediciones Guadarrama, pp.115-128.

Álvaro Cunqueiro y su "contar claro, seguido y bien"


3. Producción narrativa I

En este apartado nos adentraremos en los fantásticos mundos de las novelas de Cunqueiro. Para este autor, la acción de narrar implica “contar claro, seguido y bien”, es decir, contar algo de manera sencilla para que llegue a un receptor universal. “Lo propio de un escritor es contar claro, seguido y bien. Contar para la totalidad humana, que él por su parte tiene la obligación de alimentar con nuevas miradas. Y si hay algo que esté claro en esta dieta, es que el hombre precisa, en primer lugar, como quien bebe agua, beber sueños” (Cunqueiro, 1984: 202). Este será el lema de su producción narrativa. 

El gallego es una lengua que ha sido hablada durante siglos y, sin embargo, en lo que a tradición escrita se refiere, encontramos un largo paréntesis que se extiende desde los cancioneros medievales hasta el llamado Rexurdimento del s. XIX, cuyo objetivo se centraba en la revitalización de la lengua gallega como medio de expresión social y cultural. La escasa producción literaria en gallego que se da en dicho paréntesis contribuye a que la tradición oral en Galicia goce de gran vitalidad e importancia. Cunqueiro bebe de esta tradición oral para introducir elementos folclóricos en sus obras, compuestas con gran maestría tanto en lengua gallega como en castellana.

Álvaro Cunqueiro defendía que la realidad no era materia literaria suficiente para crear su obra. Por ello, en su producción la frontera entre lo real y lo imaginario y los límites en el espacio y en el tiempo son bastante difusos y permeables. Sueño y vida se convierten en dos aspectos de la misma realidad. De este modo y como veremos a continuación, en sus obras encontramos personajes extraídos de la tradición literaria universal, como Merlín, Simbad, Ulises u Orestes, que se mezclan con espacios y gentes de su Galicia natal.

Debido a la imposibilidad de abarcar la producción narrativa del autor en su totalidad, me voy a centrar en sus siete novelas fundamentales publicadas entre 1955 y 1974. Tres de ellas fueron escritas y publicadas en gallego y, posteriormente, en castellano, traducidas por el propio autor, Merlín y familia (1955, 1957), Las crónicas del Sochantre (1956, 1959) y Cuando el viejo Simbad vuelva a las islas (1961, 1962). Las cuatro restantes fueron publicadas directamente en español, Las mocedades de Ulises (1960), Un hombre que se parecía a Orestes (1969), Vida y fugas de Fanto Fantini della Gherardesca (1972) y El año del cometa con la batalla de los cuatro reyes (1974).

Las primeras novelas de Cunqueiro, publicadas en los años cincuenta, se inspiran en mitos atlánticos ligados a la cultura gallega. De este modo, en Merlín y familia (1957) se nos da a conocer la vida del antiguo mago de Bretaña a través de las historias que rememora su paje, Felipe de Amancia. La novela se sitúa Galicia, concretamente en la selva de Esmelle, lugar donde se asentó el mago Merlín al morir el rey Arturo. Allí, intentaba dar solución a los problemas de diversos personajes fantásticos como princesas encantadas y barbudas, sirenas enfermas o demonios enmascarados.

El rey –y ahora tengo que ir cortando por ponerle fin a la novela- tenía una hija que le saliera negra, y siendo tan blanco y rubio Pablo, pensó de juntarlos, por si aumentaba la fama de la familia teniendo entre ambos un niño a listas blancas y negras, y en las historias estaba que tuviese el rey un abuelo colorado. (Cunqueiro, 1973: 162).

El fragmento seleccionado se corresponde con la historia de uno de los personajes fantásticos mencionados anteriormente. Esta validez absoluta de la fantasía sin freno, en ocasiones, roza lo grotesco, lo que produce pequeñas explosiones de humor intercaladas en la narración. Es importante destacar que, debido a estos elementos fantástico-maravillosos que encontramos en sus obras, Álvaro Cunqueiro es considerado uno de los precursores del realismo mágico. Sin embargo, podríamos decir que Cunqueiro crea una especie de realismo mágico “a la gallega”, puesto que, en sus obras, lo fantástico convive con elementos cotidianos de su Galicia popular y labriega.

En Las crónicas de Sochantre (1959), cuya versión castellana recibirá el Premio Nacional de la Crítica tres años después, relata la asistencia al funeral del sochantre de Pontivy de una extraña comitiva de difuntos. Para ello, Cunqueiro recoge de la tradición popular gallega el mito de la Santa Compaña, o procesión nocturna de las ánimas del Purgatorio, y la hace emigrar a Bretaña. En esta obra ocurre lo inverso que en Merlín y familia, aquí lo gallego es lo que emigra. Dicha Hueste o Procesión de las Ánimas estará formada por pocos personajes, de tal forma que nos puedan dar a conocer su vida tomando como contexto la Revolución Francesa. Lo curioso es que, cuando escribió esta obra, Cunqueiro no conocía dicha región francesa, por lo tanto, sus descripciones tienen como modelo el paisaje gallego.

En los años sesenta, Álvaro Cunqueiro se centrará en los mitos mediterráneos. De este modo, publica Las mocedades de Ulises (1960), obra que tiene como bases La Odisea y La Ilíada. Cunqueiro nos presenta al famoso navegante griego antes de emprender su gran periplo. 
“Cuando un ítaco sale a recorrer mundo, su madre toma del hogar un trozo de leño, lo apaga, y con su carbón escribe sobre los labios del hijo esta hermosísima palabra: regresar”. (Cunqueiro, 1985: 40). 

Así, el joven Ulises, durante su viaje, aprende a vivir y a soñar a través de las historias que escucha y que, con el tiempo, él mismo transmitirá.

En la obra Cuando el viejo Simbad vuelva a las islas (1962) nos da a conocer al prestigioso navegante árabe en su vejez, tras haber vivido todo lo que se nos cuenta de él en Las mil y una noches. Simbad se nos presenta como un emigrante que ha vuelto a su país y sueña con volver a los mares de su juventud.





La novela Un hombre que se parecía a Orestes (1969) narra la historia de una venganza que no se llega a dar y que termina por consumir a todos los personajes. Esta obra parte del mito de Orestes que versionó Esquilo en La Orestíada. Sin embargo, en la novela de Cunqueiro, se nos presenta a Micenas como una ciudad en ruinas, donde reina el espionaje y el miedo a que aparezca “el león”, es decir, Orestes. Cuando el héroe llega a la ciudad para cumplir con su misión, ya es demasiado tarde. Se da cuenta de que ha malgastado su vida pensando en cómo llevar a cabo la venganza del asesinato de su padre, Agamenón, y no ha disfrutado de su juventud. El héroe acaba siendo una víctima más del paso del tiempo y de su poder destructor.


Bibliografía:

Blanco Aguinaga, C., Rodríguez Puértolas, J., Zavala, Iris M., (2000): “La postguerra inmediata o los mitos frente a la historia”, Historia social de la literatura española, Madrid: Akal, Vol. II, pp. 400-405.
Casares, Carlos, (1991): “El hombre, esa hierba débil que sueña”, Ínsula, Madrid: Ínsula, Librería, Ediciones y Publicaciones, S.A., nº 536, pp. 11-12.
Cunqueiro, Álvaro, (1972): Vida y fugas de Fanto Fantini della Gherardesca, (Disponible en: https://www.biblioteca.org.ar/libros/142429.pdf) [Consultado: 08/04/2020]
Cunqueiro, Álvaro, (1973): Merlín y familia, Barcelona: Ed. A. H. R.
Cunqueiro, Álvaro, (1984): Tesoros y otras magias (Ed. César Antonio Molina), Barcelona: Tusquets, p. 202.
Cunqueiro, Álvaro, (1985): Las mocedades de Ulises, Madrid: Colección Austral Espasa-Calpe.
Florit Durán, Francisco (sin año): Semblanza de Álvaro Cunqueiro (Desde el recuerdo), Universidad de Murcia, pp. 5-9. (Artículo disponible en: https://digitum.um.es/digitum/bitstream/10201/15213/1/01%20vol73%20Semblanza%20de%20Alvaro%20Cunqueiro.pdf )[Consultado: 09/04/2020]
García Tejera, Carmen, (1991): “Las siete vidas de Álvaro Cunqueiro”, Ínsula, Madrid: Ínsula, Librería, Ediciones y Publicaciones, S.A., nº 536, pp. 5-6.
Martínez Torrón, Diego, (1979): “La fantasía lúdica de Álvaro Cunqueiro”, Cuadernos hispanoamericanos. Revista Mensual de Cultura Hispánica, Madrid (Cuidad Universitaria): Centro Iberoamericano de cooperación, nº 347, pp. 328- 361.
Pérez-Bustamante Mourier, Ana-Sofía, (sin año): Álvaro Cunqueiro, novelista (o en qué se parece una novela a un huevo)”, Álvaro Cunqueiro  (1911-1981) Instituto Cervantes: Centro Virtual Cervantes. (Disponible en: https://cvc.cervantes.es/actcult/cunqueiro/) [Consultado: 09/04/2020]
Viñó-García, M., (1967): “La excepción de Álvaro Cunqueiro” Novela española actual, Madrid: Ediciones Guadarrama, pp.115-128.

sábado, 11 de abril de 2020

Álvaro Cunqueiro como poeta, "que ese es su título" (II)


2. Producción poética II

En 1950 publica Dona do corpo delgado, donde se puede apreciar la influencia del neotrovadorismo, movimiento iniciado por Fermín Bouza Brey, que se caracteriza por la recuperación formal y estilística de las antiguas cantigas galaicoportuguesas. Tras la publicación de este libro, comienza a decaer su fama como poeta debido al interés que despierta su obra narrativa.

En 1979 publica su gran obra lírica Herba aquí ou acolá. Este volumen recoge un conjunto de poemas que escribió durante las últimas décadas de su vida, en los que pretende recrear los mitos clásicos y reinterpretar la figura del personaje histórico o mitológico. Además, a través de estos motivos reflexiona sobre la muerte y la fugacidad del tiempo. Las nuevas generaciones de poesía gallega clasifican este poemario entre las cumbres de la lírica galaica de todo el siglo XX.


"Díxenlle á rula"
Díxenlle á rula: Pase miña señora!
E foise polo medio e medio do outono
por entre as bidueiras, sobre o río.
O meu anxo da garda, coas azas sob o brazo dereito,
na man esquerda a calabaciña da auga,
ollando a rula irse, comentóu:
Calquera día sin decatarte do que fas
dices: Pase miña señora!
e é a alma tua a quen despides como un ave
nunha mañán de primavera
ou nun serán de outono.

"Le dije a la tórtola"
Le dije a la tórtola: ¡Pase mi señora!
Y se fue por el medio y medio del otoño
por entre los abedules, sobre el río.
Mi ángel de la guardia, con las alas bajo el brazo derecho,
en la mano izquierda la calabaza de agua,
mirando a la tórtola irse, comentó:
Cualquier día sin darte cuenta de lo que haces
dices: ¡Pase mi señora!
y es a tu alma a quien despides como a un ave
en una mañana de primavera
o en un atardecer de otoño.



El poema "Le dije a la tórtola" pertenece a la obra Herba aquí ou alcolá (1979) donde el autor medita sobre la fugacidad del tiempo, representada por esa tórtola que se escapa volando entre los abedules, sobre el río. Del mismo modo, Cunqueiro reflexiona sobre la llegada de la muerte, puesto que en los últimos versos del poema, la tórtola se identificaría con su alma, a la que un día, sin darse cuenta, el autor dejará partir quedándose él al otro lado de la ribera. Podemos interpretar esta partida de la tórtola (alma) “por entre los abedules, sobre el río” como el paso de las almas por la laguna Estigia, ya que, como hemos visto anteriormente, esta obra presenta numerosos motivos mitológicos.   

Por último, me gustaría cerrar esta entrada con una acertada reflexión de Joan Perucho sobre la poesía de Álvaro Cunqueiro, recogida en su obra Galería de espejos sin fondo:
Cunqueiro es un poeta. Por lo general a los poetas no les gusta la realidad. A Cunqueiro no le gusta nada, en absoluto. En estos tiempos en que se entiende la literatura como documento y que hasta la poesía se tiñe de lo inmediato, Cunqueiro busca y halla refugio en un mundo inventado, lejano en el tiempo, en el que la realidad se encuentra evaporada. (Perucho, 1984: 144).



Bibliografía:

Armesto Faginas, Xosé Francisco, (1987): Álvaro Cunqueiro. Unha biografía, Vigo: Ediciones Xerais, p. 92.
López-Casanova, Arcadio, (1991): “Creación lírica y poética vanguardista. Notas sobre la poesía de Álvaro Cunqueiro”, Ínsula, Madrid: Ínsula, Librería, Ediciones y Publicaciones, S.A., nº 536, pp. 20-21.
López-Casanova, Arcadio, (sin añoÁlvaro Cunqueiro, poeta”, Álvaro Cunqueiro  (1911-1981) Instituto Cervantes: Centro Virtual Cervantes. Entrada disponible en el portal: (https://cvc.cervantes.es/actcult/cunqueiro/) [Consultado: 06/04/2020]
Molina, César Antonio, (1981): “Álvaro Cunqueiro: La fabulación sin fin”, Ínsula, Madrid: Ínsula, Librería, Ediciones y Publicaciones, S.A.,  nº413, p. 10. 
Pérez-Bustamante Mourier, Ana Sofía, (2019): “Un ‘nocturno del hueco’ para Álvaro Cunqueiro”, VOLVORETA. Revista de literatura, xornalismo e historia do cinema. A Coruña: Lugami Artes Gráficas,  nº3, pp. 91-110.
Perucho Gutiérrez, Joan, (1984): “Los fantasmas de Álvaro Cunqueiro”, Galería de espejos sin fondo, Barcelona: Orbis, p. 144.
Tarrío Varela, Anxo, (1991): “Claves fundamentales de Álvaro Cunqueiro. Soñar-soñarse: Álvaro Cunqueiro (1911-1981)” Ínsula, Madrid: Ínsula, Librería, Ediciones y Publicaciones, S.A., nº 536, pp. 9-10.

Conclusiones sobre Miguel Hernández

Y con el teatro de Miguel Hernández doy por concluido este viaje a través de su vida y gran parte de su obra. Personalmente, no sabía much...